Google anunció esta semana que a partir del 25 de octubre descontinuará el soporte y las actualizaciones de software para sus termostatos inteligentes Nest de primera y segunda generación. Esta decisión afecta a los propietarios de dispositivos lanzados en 2011, 2012 y una versión específica que llegó al mercado europeo en 2014. A pesar de la falta de soporte, los usuarios aún podrán ajustar la temperatura y programar horarios directamente a través de sus dispositivos.
La compañía justificó su decisión explicando la necesidad de enfocarse en el desarrollo de características más avanzadas para su última línea de termostatos Nest. “Para invertir plenamente en los avances futuros y ofrecerte las características más innovadoras, vamos a dejar de dar soporte a tres de nuestros dispositivos más antiguos, cada uno con más de una década de antigüedad”, comentó Google en un comunicado oficial.
Otro aspecto importante de este anuncio es que Google dejó claro que no lanzará nuevos productos Nest en Europa debido a la complejidad de los sistemas de calefacción en la región. La empresa mencionó que los diversos requerimientos de hardware y software para adaptarse a los diferentes tipos de hogares en Europa complican la fabricación de productos que cumplan con esos estándares específicos.
Los termostatos Nest existentes seguirán disponibles en el mercado europeo hasta que se agoten las existencias, lo que brinda a los usuarios una última oportunidad de adquirir estos dispositivos. Sin embargo, la falta de actualizaciones de software puede ser un factor desalentador para los consumidores que buscan tecnología inteligente a largo plazo.
Con esta movida, Google se alinea con una tendencia más amplia en la industria tecnológica, que cada vez apoya menos dispositivos más antiguos a medida que se avanza hacia nuevas tecnologías. Esta decisión también plantea preguntas sobre la sostenibilidad de los productos tecnológicos y la importancia de que los consumidores sean informados sobre el ciclo de vida de los dispositivos que adquieren.




