Meta ha tomado la difícil decisión de despedir al 10% de su personal en la división Reality Labs, que es fundamental para el desarrollo de su tecnología de realidad virtual (VR) y metaverso. Según un informe del New York Times, esto significa que más de 1,000 empleados podrían perder su trabajo de los aproximadamente 15,000 que forman parte de esta área. Esta reestructuración se produce en un momento crítico mientras la compañía lucha por establecerse como un líder en un mercado cada vez más competitivo.
Los despidos se suman a una serie de ajustes en Meta, ya que la compañía también ha decidido cerrar varios estudios, entre ellos Armature Studio, Twisted Pixel y Sanzaru, así como la unidad Oculus Studios Central Technology, que estaba encargada del desarrollo de títulos para VR. Estas medidas reflejan un cambio en las prioridades de Meta, que busca centrar sus esfuerzos en iniciativas más alineadas con sus objetivos a largo plazo.
Andrew Bosworth, CTO de Meta y líder de Reality Labs, ha convocado a una “reunión presencial más importante” del año para el 14 de enero. Este evento probablemente se utilizará para discutir el futuro de la división y compartir la visión de la compañía tras estos recortes. A pesar de los despidos, se ha informado que las personas que trabajan en realidad aumentada no se verán afectadas, ya que Meta mantiene grandes ambiciones en el desarrollo de gafas y controladores de AR, sugiriendo que esos proyectos son considerados como prioritarios.
El informe también indica que los ahorros resultantes de estos despidos se destinarán a financiar el desarrollo de tecnologías de realidad aumentada. La estrategia de Meta parece enfocarse en fortalecer su posición en un mercado donde la competencia en tecnología de AI y AR está en aumento. Asimismo, la compañía se ha reorientado hacia la inteligencia artificial, evidenciado por la reubicación de Vishal Shah, quien era el jefe del metaverso y ahora supervisa productos de AI.
En línea con esta transformación, Meta reorganizó sus operaciones el año pasado para establecer los Superintelligence Labs, buscando atraer talento especializado en el campo de la inteligencia artificial, como el ingeniero Alexandr Wang de Scale AI. Estos movimientos reflejan una ambición renovada por parte de Meta para diversificar y adaptarse a un panorama tecnológico en constante evolución, aunque esta transición viene acompañada de una reducción significativa en su fuerza laboral en sectores clave como la realidad virtual.




