La Comisión Europea ha acusado a TikTok de haber diseñado su aplicación con la intención de ser “adictiva”, destacando características como el desplazamiento infinito y la reproducción automática. En un comunicado emitido el viernes, la Comisión explicó que estos elementos, junto con su motor de recomendaciones, crean una experiencia que puede perjudicar el bienestar de los usuarios, especialmente de los más jóvenes y de aquellos adultos que son vulnerables. Esta acusación se produce en el marco de una investigación más amplia que busca evaluar si TikTok cumple con la Ley de Servicios Digitales (DSA) de la Unión Europea, que tiene como objetivo proteger a los usuarios en el entorno digital.
Según los hallazgos preliminares de la Comisión, la plataforma no ha evaluado adecuadamente cómo sus decisiones de diseño pueden contribuir al uso compulsivo de la aplicación. Se mencionó que indicadores importantes, como el tiempo que los usuarios pasan en la plataforma durante la noche y la frecuencia de acceso, han sido ignorados. La Comisión subrayó que el diseño de TikTok, al ofrecer continuamente nuevo contenido, alimenta el deseo de los usuarios de seguir desplazándose, llevando a un estado mental de “piloto automático” que puede disminuir su autocontrol.
Ante estas acusaciones, TikTok ha respondido de manera contundente, calificando los alegatos de la Comisión como un “retrato categóricamente falso” de su plataforma. Un portavoz del servicio de videos cortos afirmó que la compañía tiene la intención de impugnar los hallazgos a través de todos los medios posibles. Sin embargo, la presión sobre TikTok para modificar el diseño de su aplicación es considerable, ya que la Comisión ha solicitado cambios en su interfaz, incluyendo la desactivación de ciertas funciones que podrían fomentar el uso compulsivo.
Aunque TikTok ofrece herramientas de gestión del tiempo de pantalla y controles parentales, la Comisión considera que estas medidas son insuficientes para abordar los riesgos asociados con su diseño adictivo. Se argumenta que dichas herramientas son fácilmente ignoradas por los usuarios y que los controles parentales requieren una inversión de tiempo y habilidades que muchos padres no están en condiciones de aportar. La Comisión ha señalado que las medidas actuales no son realmente efectivas para mitigar el uso excesivo de la aplicación.
Esta acusación contra TikTok se inscribe en un contexto global de creciente escrutinio sobre las redes sociales, donde países como Australia, el Reino Unido y España están considerando acciones similares para restringir el acceso de los menores a estas plataformas. Además, TikTok enfrenta desafíos legales en Estados Unidos relacionados con la adicción a las redes sociales. Las violaciones confirmadas de la DSA pueden conllevar sanciones significativas, incluyendo multas de hasta el 6% de la facturación global anual de la empresa, lo que podría tener un impacto económico considerable sobre TikTok.




