Meta ha llegado a un acuerdo histórico para pagar hasta 18 mil millones de dólares con el fin de resolver reclamos presentados por 29 estados de EE. UU. relacionados con la seguridad de los niños en sus plataformas de redes sociales, Instagram y Facebook. La demanda alega que la compañía diseñó sus aplicaciones de manera intencionada para fomentar la adicción entre los jóvenes, a pesar de ser consciente de los daños potenciales que esto podría ocasionar en la salud mental y emocional de los adolescentes. Asimismo, los estados acusaron a Meta de recaudar datos de niños sin el debido consentimiento paterno, lo que infringiría la Ley de Protección de la Privacidad en Línea de los Niños, conocida como COPPA. Este acuerdo, aunque no implica una admisión de culpabilidad por parte de Meta, refleja la voluntad de la empresa de evitar un juicio, el cual podría resultar en sanciones aún más severas.
El acuerdo de Meta también busca inspirar a otras plataformas, como YouTube y TikTok, a implementar medidas similares en materia de protección de la juventud. De hecho, el acuerdo incluye un conjunto de protecciones para adolescentes que fueron desarrolladas con la colaboración de 52 fiscales generales estatales. Entre estas medidas, se establece un límite diario de uso de dos horas en las aplicaciones de Meta, así como restricciones adicionales que buscan limitar la exposición de los jóvenes a contenido dañino. Las alertas sobre el uso diario y períodos de silencio en las notificaciones se implementarán para fomentar un uso más consciente de las redes sociales entre los adolescentes.
Adicionalmente, el nuevo acuerdo estipula que los adolescentes tendrán bloqueados ciertos elementos, como la visualización del número de “me gusta” en sus publicaciones y las de otros. También se prohíben los filtros de maquillaje extremo, lo que expande las restricciones que ya existían sobre filtros que promueven cambios estéticos que podrían impactar negativamente la autoimagen de los jóvenes. Esta iniciativa está destinada a reducir la presión social que los usuarios menores sienten en plataformas tan influyentes como Instagram y Facebook.
A pesar de que Meta ya había configurado las cuentas de los adolescentes en modo privado, la compañía ha manifestado su intención de reforzar la protección de los jóvenes usuarios para limitar las interacciones con adultos en sus plataformas. Para complementar estas medidas, Meta se comprometió a mejorar los controles parentales y a ser más ágil en la respuesta a informes de contenido que pueda ser perjudicial para los adolescentes. Sin embargo, los mensajes directos no se verán afectados por los nuevos límites de tiempo, permitiendo que los jóvenes mantengan la comunicación con amigos y familiares.
El acuerdo, que se distribuirá a los estados a lo largo de una década, contempla que un 30% del total, es decir, aproximadamente 5.3 mil millones de dólares, se desembolsará únicamente si YouTube y TikTok adoptan de inmediato restricciones similares. Este contexto pone de manifiesto la creciente presión sobre las plataformas de redes sociales para asumir la responsabilidad de proteger a sus públicos más vulnerables. A pesar del alto coste legal que esto conlleva, Meta ha visto un repunte en el valor de sus acciones, lo que indica que los inversores tienen confianza en la estrategia a largo plazo de la compañía.



