Dos días después de haber resuelto una demanda que acusaba a Snapchat de contribuir a la adicción a las redes sociales y a problemas de salud mental, la compañía Snap ha anunciado la incorporación de nuevos controles parentales en su plataforma. Este movimiento parece una respuesta directa a las preocupaciones de los reguladores y de los padres sobre la seguridad de sus hijos en línea. La herramienta “Centro Familiar”, que permite a los padres y tutores monitorear la actividad de sus adolescentes en la aplicación, ahora incluye características que detallan el tiempo que pasan en Snapchat y cómo se distribuye este tiempo en las diferentes funciones de la aplicación.
Entre las nuevas funciones del Centro Familiar, se destaca la capacidad de los padres para observar más minuciosamente el comportamiento de sus hijos. Podrán ver no solo cuánto tiempo pasan en la aplicación, sino también en qué actividades específicas lo utilizan, tales como conversaciones, snaps, uso del Snap Map y exploración de Spotlight y Stories. Con esta información, Snap busca fomentar un ambiente de comunicación abierta entre padres e hijos acerca del uso de redes sociales, promoviendo una supervisión más informada.
Los padres ahora también pueden obtener información sobre cómo los adolescentes conocieron a nuevos amigos en Snapchat, lo que podría ayudar a los tutores a evaluar posibles riesgos. La compañía señala que estas “señales de confianza” permiten a los padres sentirse más seguros respecto a las interacciones de sus hijos en la plataforma. Si un padre descubre un nuevo amigo con el que no está familiarizado, tendrá la información necesaria para mantener una conversación constructiva sobre esa conexión.
Este desarrollo llega en un momento crítico para Snap, que enfrenta no solo preocupaciones de los padres y regulaciones, sino también litigios en curso relacionados con la salud mental de los jóvenes usuarios. La reciente demanda presentada por K.G.M. acusó a Snapchat y a otras gigantes de las redes sociales de diseñar sus aplicaciones de forma que fomentan la adicción, una alegación que ha puesto en el centro del debate la responsabilidad de estas plataformas en el bienestar emocional de los adolescentes. A pesar de esto, Snap ha hecho esfuerzos significativos para mermar estas críticas lanzando herramientas de monitoreo parental en 2022, que continúan evolucionando.
Aparte de Snap, otras redes sociales como Meta, YouTube y TikTok también enfrentan un escrutinio similar, con demandas que alegan efectos perjudiciales sobre la salud mental de los usuarios. Sin embargo, a diferencia de Snap, estas plataformas aún no han logrado alcanzar acuerdos extrajudiciales en las acusaciones. La atención se centra actualmente en el procedimiento contra Meta, que está en las etapas preliminares de selección del jurado. Las alegaciones que se presentan contra Snap y otros gigantes de redes sociales, resaltan la necesidad urgente de una regulación más efectiva para proteger a los jóvenes en el entorno digital.



