Los cofundadores de Sonder expresaron su frustración al enfrentar una vez más perfiles de aplicaciones de citas que ostentan opiniones controvertidas, como la tan debatida cuestión de la piña en la pizza. En una entrevista con TechCrunch, Mehedi Hassan, uno de los fundadores de la aplicación, mencionó que entendieron la insatisfacción de los usuarios no a través de encuestas o entrevistas tradicionales, sino basándose en sus propias experiencias personales. Esta insatisfacción generalizada con las aplicaciones de citas las ha llevado a ser vistas como “una máquina tragamonedas de miseria”, un comentario que desafía a los usuarios a reflexionar sobre la autenticidad de sus interacciones en este tipo de plataformas.
Con la idea de ofrecer algo fresco y diferente, Hassan se unió a tres amigos, Helen Sun, Lenard Pratt y Hannah Kin, para fundar Sonder, la cual tiene como objetivo principal evitar que las citas online se sientan impersonales y monótonas. En lugar de diseñar una plataforma que se asemeje a una búsqueda de empleo, los creadores de Sonder aspiran a que su aplicación evoque la misma creatividad e inspiración que las redes sociales del pasado, como MySpace y Pinterest. Según Helen Sun, el elemento clave de Sonder es facilitar una conexión más natural, capaz de evocar experiencias auténticas entre los usuarios.
A diferencia de otras aplicaciones de citas que a menudo generan un sesgo hacia las interacciones románticas, Sonder se caracteriza por permitir conexiones tanto platónicas como sentimentales. Los eventos en persona que organiza la aplicación, incluyendo actividades como “Dibujo Rápido” o un peculiar “Concurso de Hombres Performativos”, están diseñados para crear un ambiente menos intimidante, donde los participantes no necesariamente están buscando pareja. Este enfoque innovador se parece a la tendencia creciente de los clubes de correr, donde las personas encuentran motivación y comunidad incluso sin la presión de encontrar una pareja romántica.
Aunque no está exenta de competencia, Sonder busca destacarse en un mercado saturado. Mientras aplicaciones como Tinder están implementando eventos presenciales para atraer a sus usuarios, Sonder se posiciona como una alternativa más atractiva y menos comercializada. El cofundador Hassan destaca que su iniciativa se enfoca en recuperar la “magia” de conocer a alguien por primera vez, superando la frialdad de las interacciones típicas que se dan en las plataformas tradicionales, que suelen sentirse como desplazamientos en una lista de currículums.
A pesar de seguir trabajando a tiempo parcial y enfrentando los desafíos típicos de la vida laboral, los fundadores de Sonder mantienen la esperanza de que su proyecto pueda convertirse en un compromiso a tiempo completo. Hassan revela que, aunque el proceso puede ser agotador —con jornadas que suelen extenderse más allá de las ocho horas diarias—, ver a las personas disfrutar de los eventos y establecer conexiones genuinas lo compensa. La visión de los fundadores está clara: desean construir un entorno donde los usuarios se sientan cómodos y auténticos, y donde la búsqueda de conexiones humanas sea una experiencia gratificante y memorable.




