En abril de 2025, el ámbito del comercio minorista fue testigo de una serie de innovaciones tecnológicas que marcaron un antes y un después en cómo las marcas interactúan con los consumidores. Desde la introducción de asistentes de inteligencia artificial hasta el uso de códigos QR avanzados, las empresas están reevaluando sus estrategias para optimizar la experiencia del cliente. Según el Editor de RTIH, Scott Thompson, algunas de las mejores iniciativas incluyen colaboraciones de renombre como la de Skechers con We Are Social para el desarrollador de Luna, un asistente que transforma la experiencia de compra al ofrecer asesoría personalizada a los clientes a través de quioscos interactivos y plataformas de mensajería. Este enfoque innovador busca no solo facilitar la compra, sino también crear una conexión más personal con el cliente en el corazón del nuevo concepto digital del comercio.
Otro notable avance lo propuso Walmart, que lanzó cinco tiendas virtuales bajo su iniciativa Walmart Realm, donde la experiencia de compra se enriquece con influencias estéticas trazadas por creadores de contenido populares en redes sociales. Ventanas a un universo de compras atractivas y temáticas como el jardín caprichoso y el showroom vibrante han transformado la forma en que los consumidores interactúan con los productos. Con herramientas como Product Sets que permiten a los clientes añadir artículos a su carrito con un solo clic, Walmart busca redefinir el comercio digital, haciéndolo más inmersivo y atractivo. Justin Breton, de Walmart, expresó que su idea es mezclar narrativa creativa con tecnología de punta para fortalecer el compromiso de los compradores modernos.
Debenhams también se unió a la tendencia al colaborar con be Retail Social para ofrecer a sus clientes una experiencia de prueba virtual que comenzará en el sector de belleza para posteriormente abarcar moda. Esta asociación responde al creciente deseo de los consumidores por experiencias de compra personalizadas. Daniel Finley, CEO de Debenhams, enfatizó que su objetivo es seguir innovando para fortalecer la conexión con los consumidores y facilitar decisiones de compra más informadas. De esta manera, la mezcla de tecnología y moda se convierte en una brújula que orienta a los compradores en un mar de opciones.
Mientras tanto, Morrisons debutó con Tally, un robot de escaneo de estanterías que optimiza la eficiencia del manejo de inventarios y asegura la correcta asignación de precios. Esta tecnología innovadora promete mejorar la precisión de stock y la experiencia del consumidor en sus tiendas, como lo mencionó Seamus McHugh de Simbe. El uso de robots para tareas logísticas es un claro indicativo de la dirección que está tomando el sector minorista hacia la automatización y la mejora en los procesos operacionales.
Finalmente, Tesco también aprovechó la tecnología de códigos QR en un intento por modernizar su mercado de carne y productos de marca propia, en colaboración con GS1. Esta acción no solo busca ofrecer información relevante sobre los productos, sino que también aborda la transparencia que hoy exigen los consumidores. Así, mediante la implementación de códigos dinámicos que brindan detalles sobre fechas de consumo y lotes, Tesco avanza hacia un futuro donde la información digital se entrelaza con la oferta física. Junto con iniciativas de sustentabilidad como el Programa Ecotrace de Waitrose, el panorama minorista se dirige hacia una era más consciente e informada.




