Seattle — Phaidra, una startup de IA con sede en Seattle, especializada en sistemas de control de eficiencia energética para centros de datos, cerró recientemente una ronda de financiación de Serie B que superó los 50 millones de dólares, llevando su financiación total a aproximadamente 120 millones. La operación fue liderada por Collaborative Fund y contó con inversores estratégicos como Nvidia e Index Ventures, lo que señala una fuerte confianza en el papel de la empresa para optimizar la infraestructura de IA ante las crecientes demandas energéticas. Los fondos se destinarán a acelerar el desarrollo de productos, la expansión global y el fortalecimiento de alianzas, especialmente con Nvidia, para abordar los desafíos de consumo de energía en centros de datos impulsados por IA.
Entre los inversores participantes se encuentra Collaborative Fund como principal, centrado en innovaciones climáticas y tecnológicas; Index Ventures, que regresa tras rondas anteriores; Nvidia, líder en hardware de IA; Sony Innovation Fund, aportando experiencia en hardware para soluciones de enfriamiento y edge computing; Helena, un fondo orientado al impacto social; y Energy Impact Partners, que ya apoyó la Serie A y aporta visión de infraestructura limpia. La composición del consorcio subraya la relevancia estratégica y la capacidad de la ronda para impulsar a Phaidra en mercados globales.
Uso de los fondos y hitos: la financiación se destinará a I+D para controles de IA avanzados, a colaboraciones con Nvidia para soluciones integradas y a ampliar la base de clientes más allá de Norteamérica. Fundada en 2019 por antiguos ingenieros de DeepMind, Phaidra cuenta actualmente con 90 empleados y atiende a grandes operadores de centros de datos, habiendo mostrado mejoras de eficiencia del 20-30% en implementaciones reales.
Contexto de mercado e implicaciones: los centros de datos impulsan un consumo de energía masivo; se prevé que igualen a redes eléctricas nacionales para 2030, lo que impulsa la demanda de herramientas como las de Phaidra. Esta financiación llega en un momento de cambios hacia energías renovables, pero persisten desafíos como limitaciones de red y aumento de costos. Es probable que la tecnología de Phaidra reduzca impactos ambientales, aunque el éxito dependerá de las tasas de adopción y de la competencia de los incumbentes.
En resumen, la Serie B de Phaidra marca un momento decisivo para la startup con sede en Seattle mientras escala sus soluciones impulsadas por IA para optimizar instalaciones industriales, especialmente centros de datos que alimentan la revolución de IA. Este levantamiento de más de 50 millones de dólares no solo refuerza su trayectoria financiera, sino que también subraya su alineación con desafíos globales apremiantes en sostenibilidad energética e infraestructura computacional. Tomando como referencia su origen como spinout de 2019 de exalumnos de DeepMind, la ronda refleja una trayectoria de madurez, desde la experimentación en etapa semilla hasta el despliegue a nivel empresarial, en un panorama de financiación donde las inversiones en infraestructura de IA se han disparado. En adelante, la empresa busca convertir ese respaldo en alianzas operativas, especialmente con Nvidia, para acelerar la adopción de soluciones de enfriamiento y gestión energética en centros de datos.




