Quaise Energy ha logrado captar 134 millones de dólares en el primer cierre de su ronda de financiamiento Serie B, lo que representa un avance significativo en sus esfuerzos por comercializar la energía geotérmica de supercalor. Esta ronda ha sido liderada por Prelude Ventures, que ya había invertido anteriormente en la compañía, y ha contado con la participación de pesos pesados del sector energético japonés, como JERA e Idemitsu. Con este financiamiento, la empresa, que se originó en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), se acerca un paso más hacia la implementación comercial de su innovador enfoque de perforación que utiliza ondas milimétricas para acceder a fuentes de energía geotérmica a gran profundidad.
El objetivo principal de los fondos recaudados se destinará al Proyecto Obsidiana, la primera planta internacional de energía geotérmica de supercalor, que se construirá en Oregón Central, en el Bosque Nacional Deschutes. Este ambicioso proyecto tiene como meta inicial la generación de 50 megavatios (MW), expandiéndose potencialmente hasta 250 MW en fases posteriores. El lanzamiento de energía al sistema eléctrico está proyectado para el año 2030, y ya cuenta con el compromiso de un cliente hyperscaler que planea aprovechar la creciente demanda de energía en la región del Pacífico Noroeste.
La tecnología de Quaise Energy se diferencia al utilizar un enfoque híbrido que combina perforación rotativa convencional con el uso de ondas milimétricas generadas por gyrotrones. Este método promete revolucionar el acceso a recursos de energía geotérmica en profundidades de 3 a 20 kilómetros, donde las temperaturas alcanzan entre 300 y 500 grados Celsius. Entre las ventajas de esta tecnología se encuentran su alta densidad de potencia, fiabilidad como base de carga y un menor impacto sobre el uso del suelo y materiales en comparación con las plantas de energía tradicional. Esta estrategia puede proporcionar una fuente constante de energía limpia, abordando así las inquietudes en torno a la intermitencia de recursos renovables como la energía solar y eólica.
La reciente ronda de financiamiento refleja un optimismo creciente en torno a la energía geotérmica avanzada como respuesta a la demanda mundial de energía limpia y sostenible. La participación de inversores significativos como JERA e Idemitsu subraya la importancia de la seguridad energética y la descarbonización a nivel global. La capacidad de Quaise para diferenciarse en el mercado, combinando innovación tecnológica con la reutilización de infraestructuras existentes de la industria del petróleo y gas, sitúa a la empresa en una posición competitiva para contribuir significativamente a la transición energética.
Con un total de financiamiento que asciende a aproximadamente 230 millones de dólares, Quaise Energy se encuentra en un momento crítico que podría transformar su visión de energía geotérmica en una realidad comercial. La meta de alcanzar la primera energía térmica para 2026 y operar comercialmente en 2030 representa un compromiso firme hacia la energía de carga base, equitativa y sin emisiones de carbono. A medida que se cierran más tramos de capital, el futuro de Quaise podría abrir un nuevo camino en la adopción de la energía geotérmica a nivel mundial, ayudando a satisfacer las crecientes necesidades energéticas del mundo.




