Groq ha cerrado recientemente una ronda de financiamiento Serie A de 350 millones de dólares, dirigida por la firma de inversión Disruptive, lo que valora su negocio de nube de inferencia reestructurado en 3.5 mil millones de dólares. Este movimiento representa un hito significativo para la compañía, que apenas dos meses antes había recaudado otros 650 millones de dólares. El capital obtenido le permitirá a Groq expandir su infraestructura de computación de alto rendimiento y mejorar sus capacidades en la implementación de sistemas de inferencia de inteligencia artificial (IA), lo cual es crítico en un mercado en constante evolución. La serie A está sujeta a condiciones habituales de cierre, pero se prevé una participación adicional de NVIDIA, lo que podría reforzar aún más la posición de Groq en el sector.
Fundada en 2016 por el exingeniero de Google Jonathan Ross, Groq comenzó su travesía centrándose en hardware personalizado de inferencia de IA. Su objetivo era desafiar a los gigantes del sector como NVIDIA con sus Unidades de Procesamiento de Lenguaje (LPU), que se presentan como una opción de bajo costo y alta velocidad para ejecutar modelos entrenados. Sin embargo, tras alcanzar una impresionante valoración de 6.9 mil millones de dólares en septiembre de 2025, la compañía experimentó una reestructuración provocada por un acuerdo de licencia con NVIDIA que implicó la salida de personal clave hacia la firma de chips, lo que necesitaba un cambio estratégico en su enfoque de mercado.
El acuerdo de licencia con NVIDIA en diciembre de 2025, que involucró un intercambio significativo de activos valorados en aproximadamente 20 mil millones de dólares, permitió a Groq combinar su tecnología de inferencia con las potentes herramientas de NVIDIA. Este desarrollo llevó a Groq a reposicionarse no solo como un fabricante de chips, sino como una operadora de ‘neocloud’ de inferencia de IA, integrando soluciones avanzadas de computación acelerada para satisfacer la creciente demanda del mercado. La compañía ahora se centra en la operación de infraestructuras de alto rendimiento, aprovechando su experiencia en inferencia y el know-how que obtuvo a través de las licencias de tecnología.
La nueva financiación de 350 millones de dólares permitirá a Groq aumentar su capacidad de operación de 54 megavatios a más de 200 megavatios en 2027, preparando así a la empresa para enfrentar el crecimiento en la demanda de clústeres de computación acelerada, tanto para entrenamiento como para inferencia de modelos de IA. Actualmente, Groq opera 13 centros de datos distribuidos en regiones clave de América del Norte, Europa, Medio Oriente y Asia Pacífico, y atiende a más de 6 millones de desarrolladores y empresas, incluidos gigantes de la Fortune 500. Con esta expansión de infraestructura, Groq busca generar billones de tokens semanalmente, fortaleciendo su papel como un socio clave en el ecosistema de la inteligencia artificial.
A lo largo de su trayectoria, Groq ha experimentado varias rondas de financiamiento significativas, acumulando más de 1 mil millones de dólares solo en unos pocos meses. A pesar de una ajuste de valoración que refleja los cambios en su modelo de negocio, la empresa mantiene un crecimiento sostenido en varios indicadores operativos clave. Bajo el liderazgo renovado de Alex Davis, Groq está lista para consolidarse como un actor principal en el espacio de inferencia de IA. La visión de la empresa se dirige hacia un mercado que prioriza la velocidad, eficiencia de costos y confiabilidad en la implementación de modelos de producción, lo cual es determinante para su éxito futuro en un ámbito altamente competitivo.



