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Datos para trabajar mejor desde casa

El trabajo remoto llegó para quedarse, en la mayoría de áreas de trabajo, dice un estudio. Nos ha traído ventajas y desventajas, pero hoy te contamos cómo aprovecharlo y mejorar la experiencia.

Según un estudio del IoD (Institute of Directors, en Gran Bretaña), el 74 % de mil encuestados indica que mantendrían el aumento de trabajo remoto a futuro. Más de la mitad planea reducir el uso de oficinas a largo plazo. Una encuesta más pequeña realizada a jefaturas que ya han tomado el modelo de trabajo remoto, manifestaron que les ha parecido más efectiva esta modalidad. Roger Barker, director de Política en el IoD, indicó a BBC que, “el trabajo remoto ha sido uno de las consecuencias más tangibles del Coronavirus en la economía. Para muchos, podría estar para quedarse”.

Sin embargo, las compañías no van a cambiarse por completo a este modelo. El director continúa, “los beneficios de la oficina no se han terminado. Para muchas compañías, juntar equipos en persona ha comprobado ser más productivo y agradable. Los espacios compartidos muchas veces entregan a los empleados la oportunidad de desarrollar una informalidad y redes, cosa importantísima particularmente al inicio de una carrera”. Además, agrega que “el trabajo remoto no es para todo el mundo y los directivos deben estar alerta a las desventajas. Supervisar equipos remotamente puede ser todo menos directo y los directivos deben asegurarse de hacer lo posible para proteger el bienestar mental los empleados”.

El trabajo remoto no es el sueño que pensábamos

Aunque para muchas personas trabajar en una oficina puede significar gran tedio, lidiar con largos viajes, el tráfico o compañeros no muy queridos, no se pueden negar las ventajas. Y así mismo, aunque el trabajo remoto quizá a muchos nos sonó como algo ideal cuando comenzamos a hacerlo, no son pocos quienes no están cómodos trabajando desde casa todavía. La pandemia que enfrentamos, arrojó a no pocos a trabajar desde la casa por primera vez y fueron apareciendo problemas que no teníamos cómo imaginar.

Por esto, te damos algunas claves para mejorar tu relación con el trabajo remoto.

Prepárate y también a tus espacios

Puede parecer simple, pero esto es importante: vístete. Es tentador y cómodo quedarse en pijama, pero vestirte puede hacer una gran diferencia en tu mentalidad para enfrentar tus tareas del trabajo. No sólo consideres aparecer bien en las reuniones en línea, sino también tu comodidad para trabajar y sobre todo vístete de una manera distinta al resto del tiempo en tu hogar.

También prepara a tus espacios físicos y de tiempo. Es importante separar la vida personal del trabajo. Aunque vivas en un estudio (o sea un departamento de sólo un espacio), encuentra una esquina o un mueble para designar el espacio de trabajo. Si vives en un lugar con más habitaciones, prepara una oficina donde sientas que estás ahí para trabajar. La idea es recrear lo más posible la separación física que existía anteriormente. Considera una buena silla, los implementos que necesites para trabajar, buena iluminación y quizá algo de decoración. La idea es entrar a este espacio y ponerte de inmediato en “modo trabajo”. También separa las cosas en tu computador: ten una ventana de navegador con ventanas de trabajo y otra con cosas personales, y esta última ojalá cerrarla cuando estás trabajando.

Así como separaste los espacios físicos, también separa los momentos en que trabajas y los que no. Si lo haces de manera estricta, vas a producir más durante las horas de trabajo y no vas a confiarte pensando que lo puedes hacer después porque estás en tu casa. Es muy fácil caer en eso y trabajar más tiempo de lo que deberías. Así como te exiges, también debes ser responsable con tu bienestar y descanso. Si vives con más personas o con tu familia esto es más importante: hay que acordar espacios donde hacen vida de familia y donde se está trabajando, y no se tener interrupciones en la medida de lo posible.

Hay cosas que quizá dabas por hecho y debes considerarlas

Probablemente algo que no echas de menos es el viaje, pero servía el propósito de prepararte de un lugar mental personal al laboral y viceversa. Eliminar el viaje te da más tiempo, pero es importante tener formas de separar cada momento del otro. Crea transiciones entre la vida personal y el trabajo. Quizá el cambio de ropa o una rutina de ejercicios, o prepararse el café para empezar, etc. Igual para salir: conéctate con tus seres queridos, haz algo entretenido, quizá también usa una rutina de ejercicios (recuerda que al salir menos, es bueno moverse más que antes).

Elimina las distracciones. Quizá ya lo hacías en tu oficina. Revisabas menos el teléfono u otros sitios de internet. Ahora es más importante hacerlo porque nadie del trabajo te está viendo. Así mismo, también considera las distracciones propias de vivir en el hogar. Hay algunas inevitables (si tienes hijos, mascotas o cualquier persona que dependa de ti, sabes de lo que hablo), pero ayúdate a cumplir los horarios eliminando las más que puedas. Para tener descansos, siempre es buena idea usar algún temporizador, como el famoso método Pomodoro. Usando Google puedes encontrar apps para eso.

Al estar lejos, se perdió comunicación con tus compañeros: si trabajabas en oficina, seguramente era más fácil hacer una pregunta o un comentario a alguien en el mismo espacio y así avanzar. Para eso, comunícate más con tus compañeros. Busca métodos fluidos de comunicación con tus ellos. Eso sí, cuídate de no caer en tener reuniones cada 5 minutos, ya que pueden afectar a la productividad y empeorar las cosas.

Y tampoco olvides sociabilizar con ellos. Al estar lejos, se pierden también los espacios de esparcimiento entre compañeros. Esto es algo que quizá muchos dábamos por sentado al estar en la oficina, pero los espacios para conocerse y hablar de otras cosas que no sean trabajo, ayudan a construir un buen ambiente laboral y confianza. Ahora que no se da, intenta generar algunas instancias donde puedan hablar de otras cosas. Si solías conversar sobre lo que hicieron el fin de semana, pregúntales. También es bueno apartar algo de tiempo dentro o fuera del horario laboral, para tener conversaciones o momentos de esparcimiento. Además, trabajando desde casa seguramente estás enfrentando alguna dificultad que antes no tenías y tus compañeros no tienen cómo saberlo y ayudarte. Así mismo, tú puedes acercarte a ellos para preguntarles, encontrar apoyo mutuo y quién sabe, quizá soluciones.

Quizá volveremos a trabajar en oficinas o quizá no, pero mientras tengamos que hacerlo o si planeabas hacerlo por algún otro motivo como emprender por tu cuenta, ya sabes cómo hacerlo más llevadero y productivo. Quién sabe, quizá nos queda gustando esto.

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